Especialmente dedicado a criadores y aficionados a los perros
de caza integral o polivalentes.
1º La reproducción del perro de caza debe estar basada
fundamentalmente en la cría de ejemplares de utilidad, priorizando por encima
de cualquier otro interés el desarrollo del perro de trabajo apto para alto
rendimiento; lo contrario perjudicaría ostensiblemente a la funcionalidad donde
debe demostrar dureza, bravura y capacidad.
2º Las aptitudes para el trabajo, por si mismas, resultan
insuficientes si no son reforzadas con un férreo adiestramiento que pondrá al
descubierto la estabilidad mental y el carácter del perro.
3º Los tres pilares
fundamentales sobre los cuales se debe sostener la selección del perro de
trabajo son:
I. (CARÁCTER) Que debe mostrar con las alimañas.
II. (FORTALEZA) Para el trabajo en agua.
III. (EQUILIBRIO EN LOS NERVIOS) Para soportar el
adiestramiento.
4º Las formas siempre deben seguir a la función, lo que
normalmente conocemos como belleza, carece de utilidad práctica para el
cazador, tan solo resulta agradable a la vista, produciendo un estéril convencimiento
rentable de lo bello.
5º Las capacidades de
los perros serán mucho mejor testadas en exámenes sobre caza real salvaje, si
es posible en un día natural de caza, tomando notas fehacientes sobre los diferentes
lances.
6º La cría consanguínea que se da de manera fortuita en la naturaleza entre animales salvajes en libertad, demuestra que este sistema no es una cría antinatural. Para esta cría tiene mucha importancia, sobretodo, la sangre de la tercera y cuarta generación, o sea, la de los bisabuelos y tatarabuelos, así como la justa combinación y complementación de las diferentes corrientes sanguíneas.
7º Una cría
antinatural será:
I. El
producto de una alimentación antinatural o errónea.
II. La
eliminación de la seleccionadora lucha por la vida.
III. El
mantenimiento bajo condiciones inadecuadas que no favorezcan el desarrollo del
cuerpo y sus disposiciones.
IV. El
traslado a un ambiente que no corresponda al natural.
V. La
inclusión de ejemplares enfermos y débiles en el empleo de la cría.
8º La cría solo puede dar las disposiciones para
un buen cuerpo y un buen rendimiento, el cuerpo perfecto lo puede desarrollar
la alimentación adecuada, la máxima utilidad en el trabajo lo garantizara el
adiestramiento acertado. Cuando faltemos a estas condiciones, no se podrá hacer
más tarde un reproche, ni al criador, ni a los padres del animal.
9º Al criador
principiante le faltara la experiencia, sin lugar a dudas el mejor consejo y
hasta que pueda adquirir un concepto claro sobre esta materia, le convendría
escuchar preceptos sobre este campo de criadores más expertos y de confianza.
10º El estándar de la raza que se referirá tanto a la
estructura corporal como a las características raciales y temperamentales, deberían
ajustarse a la utilidad, las formas del perro habrán de solventar las diversas
exigencias de la funcionalidad o del medio ambiente natural donde se desarrolle
y realice los diversos trabajos.
Saludos y buena caza compañer@s.










