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miércoles, 13 de mayo de 2026

CANICULTURA. Capítulo IV

 GENÉTICA

A través de la cría y la selección, el hombre ha ido moldeando a su conveniencia y beneficio los diferentes animales que desde tiempos inmemoriales arrebato a la naturaleza, domesticarlos, criar con ellos, y mejorarlos ha sido uno de los retos más significativo durante la evolución humana y para ello y hasta tiempos más modernos en los que la ciencia hizo su aparición, siempre lo consiguió a través del método “ensayo, error”, la sabiduría acumulada durante siglos se vería finalmente arroyada  por estudios científicos que sin duda han aportado mucha más claridad he interés desde el plano intelecto.

GREGORIO MENDEL

Durante los años 1854-1868 los estudiantes de la escuela secundaria de Brunn (Brno en la moderna Checoslovaquia) tenían de profesor de Física e Historia Natural a un monje agustino. El nombre de este monje era Gregorio Mendel. Durante su tiempo libre, Mendel cultivaba guisantes en el jardín de su monasterio, pero no los utilizaba, como se podría suponer, para las comidas del refectorio, sino para estudiar en ellos las leyes de la herencia. No fue, desde luego el primer científico que intentaba esto, pero lo cierto es que todos los esfuerzos anteriores habían fracasado. La razón por la que Mendel triunfó donde otros sistemáticamente fallaron se debe a que poseía en alto grado dos cualidades esenciales en la formación de un científico: la habilidad de hacer a la naturaleza la pregunta correcta y la de interpretar su respuesta correctamente. Además era extraordinariamente paciente y cuidadoso, cualidades que por sí mismas no hacen un buen científico, pero sin las cuales aún la inteligencia más notable difícilmente consigue un resultado científico lisonjero.

Mendel trabajo durante ocho años a lo largo de los cuales cultivó y observó detalladamente más de diez mil plantas de guisantes antes de publicar sus resultados en un modesto informe que dirigió a una sociedad científica local. Esto ocurría el 8 de Febrero de 1865 y  aunque el mundo científico necesitó treinta y cinco años para darse cuenta de su importancia, nosotros consideramos hoy día aquella fecha como la del nacimiento de la genética moderna.

LA CRÍA CANINA

Cualquier criador responsable sabe que una vez que sus perros disponen de un hogar conveniente, una buena comida y los cuidados veterinarios necesarios, la única posibilidad de progreso de su perrera reside en la ciencia y el arte de la crianza. Los conocimientos de los principios básicos de la herencia y sus diversas facetas de selección se deben anteponer a otros aspectos más prácticos basados en la observación, la endogamia, la cría en línea, la creación de líneas y líneas de sangre, es el verdadero meollo de la cuestión en el arte de la cría científica. El criador escrupuloso debe vigilar la aparición de defectos y dolencias de carácter esencial genético, reconocerlos y combatir con eficiencia las diferentes anomalías resulta una tarea exigente he indispensable. 

La aparición de anomalías es uno de los riesgos en la cría de animales, en la mayoría de los casos, las anomalías son resultados de accidentes en el desarrollo embrionario que escapan al control del criador. El principal signo del posible carácter genético de una anomalía es que se presentan varios casos de ella en camadas de padres emparentados; o dicho de otra manera, que los cachorros afectados pueden remontarse a unos antepasados comunes, ¿Cómo surge y se trasmite una anomalía? Digamos que hay dos caminos: por mutación genética y por reproducción selectiva de un tipo ideal que induce el animal a producir una anomalía, las mutaciones son posibles en cualquier momento y lugar, aleatoriamente en bastardos o en animales con pedigree con total imparcialidad, muchas de las mutaciones son peligrosas simplemente porque alteran el funcionamiento normal de una entidad fisiológica: el cuerpo del perro.

Los métodos que deben adoptarse para eliminar el defecto dependerán de la forma en que éste es trasmitido, si se trata de un dominante, la respuesta no ofrece dudas: abstenerse de hacer criar cualquier individuo que presente la anomalía, la única excepción que admite esa regla es cuando la anomalía no sobresalga de lo ordinario y común y el individuo sea excepcional en otros aspectos, a sabiendas que la anomalía será trasmitida aproximadamente al 50% de la descendencia. 

APAREAMIENTOS 

EN CONSANGUINIDAD

O  ALEATORIOS

Los apareamientos consanguíneos o aleatorios, significan el apareamiento eventual de padres con sus hijos, hermanos entre sí, de medios hermanos, o primos.

La consanguinidad se caracteriza por el coeficiente de parentesco: 100% entre hermanos, 50% entre padre hija o madre hijo, 25%  entre abuelos y nietos.

Uno de los sistemas se basa en el apareamiento del descendiente con el más joven de sus progenitores. Así, un animal se aparea dos veces: una con su progenitor y otra con su descendiente. Si un padre se aparea con su hija, el hijo resultante se aparea con su madre y así sucesivamente. También se da el apareamiento de un macho con dos medias hermanas entre sí, aunque hermanas de sujeto. El macho se aparea con las dos hembras y tienen dos camadas. De entre las dos camadas se elige el mejor macho y de cada camada la mejor hembra.

Estos sistemas aseguran una importante disminución de la heterocigosidad. A pesar de los peligros que encierra la cría consanguínea como son “Las taras genéticas y la disminución de fertilidad” en la mayor parte de los casos se logran perros que acreditan el valor del criador. Si la selección fue la adecuada, las características positivas sobrepasaran a los defectos. No debe extrañarse, al leer el pedigree de su perro, dos o más veces repetido un ejemplar, ya que la consanguinidad es práctica común en la cría animal. 

Rechazar un cachorro por eso, pensando que nos saldrá un ejemplar tarado, es un error. Tanto o más peligro que la consanguinidad tiene el apareamiento con elementos exteriores a una línea de cría, ya que muchas veces aparecen en ella defectos inesperados. La cría de buenos perros es todo un arte en el que intervienen por partes iguales la ciencia y la suerte.

En la cría se utilizan con frecuencia unos términos ingleses explicados a continuación brevemente:

·       El Inbreeding consiste en el apareamiento de un progenitor con su hijo o de dos hermanos entre sí. Solo debe utilizarse con perros que carezcan completamente de defectos, con una altísima calidad racial. Es un método muy peligroso, ya que al igual que se fijan las virtudes sus defectos se ven multiplicados. Se utiliza principalmente para fijar razas muy muy deterioradas. Cuando el parentesco es cercano se llama Close Breedin o consanguinidad cerrada. Se trata del apareamiento ininterrumpido entre hermanos o apareamiento sib (sister-brother) para garantizar la mayor producción de descendientes puros.

·       Mediante el Close Breedin se fijan los caracteres dominantes que serán transmitidos a la descendencia. A pesar de su innegable utilidad es un método muy peligroso que presenta los mismos riesgos que el Inbreeding, el método exige una selección drástica con la eliminación de todos los sujetos que no sean sobresalientes, especialmente en las primeras generaciones para que así no se fijen caracteres indeseables. La cría de Close Breedin no es recomendable en criaderos con perros de calidad media.

·    El Line Breeding o consanguinidad lateral es el método usado generalmente por los criadores profesionales, ya que asegura camadas homogéneas. Consiste en el apareamiento de dos individuos que tienen uno o varios antepasados comunes en segunda o tercera generación. Naturalmente, su predecesor común ha de ser de una calidad notable y no debe tener relación con los restantes miembros del árbol genealógico. Ofrece ventajas muy similares al Close Breedin, con un grado considerablemente menor de riesgo. Es el método más empleado para perpetuar las características de un macho excepcional.

·          Más profesional es el llamado Chenil Exclusivo, en el que un número reducido de machos se aparea con un número superior de hembras, sin introducir nuevos reproductores en las sucesivas generaciones.

·       Por último, también destaca el Out-Cross o cruce de individuos sin ningún parentesco. Sin embargo, representa un peligro notable, ya que se introduce una gran cantidad de variaciones en la estirpe, perdiendo la uniformidad en los descendientes.

Tener conocimiento sobre las leyes de la herencia no resulta imprescindible para criar perros, de hecho, son muchos los criadores que no poseen este conocimiento y crían en estas condiciones, por su desconocimiento no significa que un criador sea malo, sin embargo si se toma la molestia de aprender, tal vez, no será por ello mejor criador, pero tendrá más conocimiento sobre esta materia y por consiguiente obtendrá una mejor compresión, lo que posiblemente mejorara la calidad de su perrera.

Saludos y buena caza.

 Obras consultadas:

Genética para Criadores de Perros.  (Roy Robinson)

La Ciencia de la Genética.  (Charlotte Auerbach)

Consanguinidad ¿Herramienta o Error?  (Gazeta del Cazador, Pescador y Tirador)


martes, 28 de abril de 2026

AMOR SIN CONDICIONES

Sobre eso que vulgarmente se dice de que “El perro es el mejor amigo del hombre” no tengo por menos que añadirle que es una gran verdad, porque el resto de animales, todos, responden a su instinto, pero el perro no, el perro responde al ser humano y cuando Dios lo creó, sin duda lo hizo para que fuera nuestro mejor y más fiel compañero, se comporta mucho mejor que la mayoría de las personas que habitualmente nos rodean.

El perro siempre te está mirando, como deberíamos de mirar los seres humanos, no mira si tu estas cojo, o te falta un ojo, si tienes joroba o tienes dinero, no mira nada, te mira a ti y a él, le da igual estar cojo, un perro no sabe que esta cojo, ni sabe si le falta un ojo, ni le importa si te falta un ojo a ti, no mira nada, solo te ve a ti y te honra, te mira y te cuida, si existe el amor, eso es un perro.

Si en un momento dado lo has castigado, pero tú eres capaz de darle el afecto suficiente, él lo va perdonar, estará siempre a tu lado y te hará compañía como nadie, si estas triste, lo nota y lo único que hace es mirarte y sentarse a tu lado, si has perdido a alguien no se separa de ti, si tú no estás el no existe, el perro es medio humano, no sé si esta reflexión es correcta, pero a veces creo que de algún modo, entienden nuestros sentimientos y los comparten ¡si eso no es amor!!!! ¿Qué es lo que siente un perro por su dueño??????


jueves, 9 de abril de 2026

CUALIDADES PERRUNAS

OLFATO:

En comparación con el hombre, el olfato del perro esta un millón de veces más desarrollado y la cantidad de células nerviosas relacionadas con la decodificación de los olores es cuarenta veces mayor. Esta gran sensibilidad se debe también a la superficie del receptor, la mucosa olfativa, que por ejemplo en el pastor alemán es de 200 centímetros cuadrados, a diferencia de la del hombre que apenas es de unos 4.

El número de células olfativas es muy importante en el perro, pero varía considerablemente en función de las razas (de 220 millones en un Labrador Retriever o un Pastor Alemán a 70 millones en un Cocker Spaniel). La zona cerebral que procesa los estímulos olfativos, es unas diez veces más grande en el perro que en el hombre.

En los perros de tipo Braquicefálico (hocico chato), el acortamiento del cráneo entorpece la circulación del aire y reduce la superficie mucosa olfativa, de ahí que sufran una disminución de la capacidad olfativa. En los animales de edad avanzada, el olfato suele ser el primer sentido en declinar.

El perro utiliza el olfato para la caza, para orientarse, para comunicarse y para indicar sus preferencias alimentarias. Reconoce más fácilmente su casa y a su propietario por el olfato que por la vista. También es importante en la percepción y la apreciación de los alimentos, predomina incluso sobre el gusto, si el olor no convence al animal, no probara el alimento.

VISTA:

La visión nocturna del perro es muy superior a la del hombre. Las células de su retina concentran mejor la información luminosa, lo que le permite tener una buena visión crepuscular que se adapta a la cacería nocturna. El perro percibe muy bien los movimientos a distancia, pero a esa misma distancia no distingue los objetos fijos. Este fenómeno es también una adaptación de la vista para la caza que practica el perro.

OÍDO:

El perro posee un oído dos veces más fino que el del hombre, ya que percibe frecuencias sonoras hasta 2,5 veces superiores a las percibidas por este. También percibe los ultrasonidos. Además, distingue bien unos sonidos de otros y por lo tanto, puede reconocer las ordenes pronunciadas por su propietario, aunque también tiene muy en cuenta, tanto su tono de voz como sus gestos. 

TACTO:

La piel puede recibir sensaciones térmicas táctiles y dolorosas  gracias a las terminaciones nerviosas que forman una red muy densa conectada con la medula espinal y el cerebro.

GUSTO:

El concepto del sentido del gusto en el perro está relacionado con el olfato. Esta asociación permite al animal apreciar la palatabilidad de los alimentos. En el perro, las sensaciones gustativas se saturan poco; puede consumir el mismo alimento todos los días si le gusta, lo cual es aconsejable.

El sentido del gusto en el perro está muy poco desarrollado y tambien está relacionado con las papilas gustativas presentes en la mucosa de la lengua, el paladar y la faringe. Estos “receptores del gusto” están presentes entre cinco y seis veces menos en el perro que en el hombre. El número de papilas gustativas en el perro se sitúa en torno a 1.700 mientras que las personas tenemos 9.000 aproximadamente.

Las personas “saboreamos” los alimentos y variamos las comidas en un mismo día, además toleramos salsas especias y otros condimentos para aderezar nuestros platos,  al contrario que los perros que tragan el alimento mucho más rápido manteniéndolo muy poco tiempo en la boca y no necesitan disfrutar de múltiples sabores, sino que además con mucha probabilidad les  desencadenaran trastornos digestivos ya que son muy sensibles a los cambios de alimentación, estos cambios pueden provocar trastornos gastrointestinales y la transición alimentaria deberá ser gradual.

Variar su alimentación frecuentemente puede resultar perjudicial, ya que fisiológicamente no están adaptados para los cambios de alimentación. Pensar que los perros necesitan variar de sabores y que se pueden aburrir de comer lo mismo, es atribuir a los perros nuestras preferencias.

En muchas ocasiones, es el propio dueño el responsable de que su perro desarrolle un comportamiento caprichoso ya que lo estimula con ofrecimientos alimenticios de sabores variados.

Los perros que reciben un alimento completo y equilibrado ya reciben toda la cantidad de nutrientes necesarios en su justa medida. No necesitan complementos ni sabores “extras”.

El primer sentido que entra en acción cuando se alimenta a un perro es el oído; cuando se manipula el comedero, se abre la lata o el envase…… el perro empieza a salivar. A esta fase de la digestión se le denomina cefálica. Este reflejo llamado “secreción psíquica”, lo describió Paulov a principios del siglo pasado.

Si se conocen los elementos que condicionan el comportamiento alimentario de un perro, será más fácil descubrir cualquier anomalía ligada a la ingesta de alimentos y por tanto, se podrá deducir si está relacionada con el animal, con el alimento o con algún factor ambiental.

Espero que el conocimiento de estas cualidades os ayude en vuestra convivencia diaria con los canes que poseáis, yo desde mi más humilde intención solo puedo desearos lo de siempre, ánimo y buena caza compañer@s, el resto, solo os concierne a vosotros.

Saludos para todos.


jueves, 12 de marzo de 2026

FIN DE TEMPORADA 2025/26

Como ya es costumbre en años anteriores, cerramos la presente temporada con un buen ojeo de perdiz. Las perras fenomenales en la rebusca, y es que las perdices de Altube dieron un juego extraordinario, tanto en las posturas como más tarde en los cobros, donde pude disfrutar de muestras a patrón de bella factura sobre las que se quedan en el monte sin tocar de los disparos y que evidentemente no se les podía abatir, ya que durante el cobro las armas quedan en los puestos esperando de nuevo su protagonismo en el próximo ojeo.

Cuatrocientas cobradas entre muertas y alicortadas, son un número más que suficiente para el disfrute de las escopetas asistentes y para los perros que acompañan a sus dueños durante este día campero.

Compañer@s, con salud y suerte para todos durante lo que resta de descanso y respeto hacia los animales mientras se reproducen, me despido de todos hasta que dé comienzo la próxima temporada, donde volveré a comentaros mis correrías por los campos que frecuente mi anhelada pasión por los perros y la caza.

Hasta entonces, iré escribiendo comentarios sobre mis inquietudes al respecto de esta pasión que amamos y sin la que no podemos vivir.

Saludos para tod@s.





  

lunes, 9 de marzo de 2026

CANICULTURA. Capítulo III

BASES FENOTÍPICAS FUNDAMENTALES

Como complemento al capítulo II, en el que ya estudiamos con anterioridad las diferentes particularidades de la “Etnología General”, continuaremos en esta ocasión profundizando en los estudios de Canicultura a través de las “Bases Fenotípicas Fundamentales”, conocimiento imprescindible para el criador de perros.

Ser criador de perros, no es una decisión que se deba tomar a la ligera y sin fundamento, es una gran responsabilidad para la que hay que poseer una mínima preparación. Debemos ser conscientes de que ostentaremos el manejo y selección de nuevas vidas que abrirán los ojos a este mundo y que ya que intervenimos en ello, debemos tratar de conseguirlo con la mayor eficiencia y responsabilidad posibles. Criar perros como método de producción para aumentar los números de una cuenta corriente, algo que hoy se practica mucho, está al alcance de cualquiera, por el contrario, crear una perrera que identifique una mejora en las características raciales de una determinada especie, con calidad y categoría, será un arduo trabajo solo reservado a criadores muy cualificados, de los que ya quedan muy pocos.

El criador responsable persigue como finalidad la mejora de una raza, argumenta su trabajo en el aspecto científico, histórico o cultural, además del morfo-funcional, y nunca en lo económico o productivo.

Las diferentes razas de perros han sido hechas por el hombre y deben estudiarse perfectamente pues la variación en la especie canina es enorme. Settgast define el concepto de raza como, ”Un grupo de animales de la misma especie, que presenta parecidas características morfológicas, biométricas y funcionales, diferenciándose claramente de otro grupo de la especie, y que además, presentan invariables estos caracteres en todos los medios ecológicos, transmitiendo a su descendencia las características que ella heredo”. Sarazá en 1963 se refiere a la raza como, “Un conjunto de individuos de la misma especie que son parecidos en su plástica, faneróptica, energética y funcionalidad, y que son capaces de transmitir por herencia los caracteres que presentan”.

Indudablemente, es cuestión fundamental saber elegir la raza más adecuada para la aptitud que deseamos obtener, dentro de esta se ha de escoger el individuo más adecuado para formar una estirpe bella y productiva, Raza = Estirpe = Individuo son, fueron y serán tres pilares del adelanto canino.


En el estudio de las diferentes razas, las bases fenotípicas fundamentales son tres:

         a)  Perfil o silueta corporal.

         b)  Peso, corpulencia o tamaño.

         c)  Proporciones o anamorfosis.

Estas bases constituyen a la vez la primera base del trígono signaléptico conocido como (Plástica).

El perfil de la dirección que sigue el frontal y la sutura fronto-nasal pueden ser: recto o plano (Ortoide), cóncavo o hundido (Celoide) y convexo o saliente (Cirtoide).

El peso o corpulencia no necesita definición clasificándose en:

a)    Ultralipométricos………..0,5  a   4 kg

b)    Elipométricos…………....10  a  14 “

c)     Eumétricos……………....15  a  30 “

d)    Subhipermétricos………..31  a  40 “

e)    Hipermétricos…………....41  a  60 “

f)      Ultrahipermétricos……....61  a 100 “

Las proporciones o anamorfosis, son la relación que existe entre los diámetros de longitud y anchura espesor. Un animal largo se denomina longilíneo (+); el normal, ni largo ni corto, mediolíneo (o) y el recogido, ancho, potente y corto, brevilíneo (-).

Esta clasificación aunque a primera vista parezca puramente morfológica, presenta correlaciones de tipo. Los perros de caza suelen ser rectilíneos en su perfil, de proporciones y peso medio; los canes de carrera, convexos alargados y altos de extremidades; los animales de lujo elipométricos; y los perros de guardería y defensa hipermétricos, con grandes masas musculares.

La segunda base de calificación es la (Faneróptica), que comprende el estudio del color o capa fundamental, conformación de la piel, distribución del pelo, estructura del mismo, pulpejos y uñas. Fácilmente se puede ver la importancia de la faneróptica cuando una gran mayoría de razas caninas se diagnostican étnicamente por su capa.

La tercera base, es la energética, cuyo estudio tiene notable interés en los perros de trabajo, en el galgo, solo nos interesa su facilidad para la carrera, en el coto o en canódromo, y poco importa si su color es atigrado, braquillo o negro. La principal cualidad que se busca en un perro de trabajo es “La Casta” que es lo que más se registra en un examen de búsqueda de caza.

Los factores energéticos, sirven para elegir por ellos, solamente a una agrupación de animales de una raza determinada en la que interviene el carácter en la búsqueda, eso que con anterioridad ya denominamos como “Casta”, y que ya definimos como línea de ascendencia o descendencia de cualquier familia, esto es algo que ya está referido en el capítulo II, pero que dada la conexión que se establece en este nuevo capítulo, me he tomado la deferencia de recordar.

La casta de un ejemplar, se evidencia con el afán de búsqueda que hace el perro con todos sus sentidos puestos en el ejercicio de la caza.

Es la nobleza de su sangre caracterizada por el comportamiento durante el trabajo, y que se materializa con fiereza en el combate constante de la persecución.

La casta da fuerza al perro, le provoca una agresividad ofensiva que emplea buscando, pero también es molesta y difícil de controlar por el cazador que debe templar este impulso y que, a la vez, requiere de un buen manejo en la cría para poderla moldear y perpetuar.  

En el perro, el encaste se puede analizar estudiando la línea de sangre y las capacidades funcionales de los antecesores, que se evidencian en el Pedigree a través de sus resultados en los exámenes de campo.

Perpetuarla será un arduo trabajo para el criador, que combinando los datos de los antecesores y los conocimientos en Canicultura apropiados, tal vez le sea posible llevar a buen término el trabajo que se ha encomendado.

Los criadores de perros son los ganaderos que más se han ocupado de estudiar, hacer y propagar los Estándares de sus razas y como el prototipo racial en Canicultura es tan decisivo,  ha venido a corroborar la atención de todos y cada uno de los cazadores y criadores.

Con este formato y desde tiempos irrecordables, hemos llegado a nuestros días, donde todos entendemos de perros, pero muy pocos de Canicultura, con el significado detrimento que ello conlleva, donde en los concursos exterioristas, la valía de un ejemplar, solo se determina por la vista.

Los cuatro pilares fundamentales para el adelanto canino son: Plástica, Faneróptica, Energética y Genética. Los tres primeros ya han sido referidos en este capítulo, pero el último y tal vez el más importante para el criador, “La Genética”, requiere sin duda un estudio aparte, lo suficientemente amplio y profundo para poder identificar sus particularidades con suficiencia informativa, algo a lo que dedicare exclusivamente el próximo capítulo.

Saludos para todos y buena caza.

martes, 17 de febrero de 2026

PERDICES ENTRE SEMANA

Otro buen día de perdices con Lisa y Rita, estas son de mis días de caza entre semana. A veces un martes, en otras ocasiones un jueves, según como vea a las perras deseosas de cazar nos escapamos para dar rienda suelta a nuestra pasión venatoria. Ellas ya lo saben, en cuanto me ven con la ropa de caza se ponen como locas, no hace falta decirlas nada, comprenden de inmediato adónde vamos.

Este día las he abatido seis, una de ellas, se arrancó en lo más alto de una pequeña loma y tras herirla no pude ver bien donde fue a caer, ya que lo hizo a la traspuesta, por más vueltas que dimos no la encontramos, ya es difícil que estas dos se dejen una perdiz en el campo, pero claro, tampoco sé si estábamos buscando en el lugar correcto.

Os dejo unas cuantas fotos de este día, en el que tanto ellas dos, como yo, pasamos una extraordinaria mañana.

Saludos y buena caza.  








martes, 10 de febrero de 2026

PERRO HISTORIA Y CAZA

Este es Fuero de Castilla del precio de los canes; de quiquier que los matare o lisiare a culpa de sí; por el sabueso que por mo mesmo matare, cien sueldos, et por otro sabueso el mejor, cincoenta sueldos; por el carauo de sobre pueste, veinte sueldos et por otro caruo el mejor, cinco sueldos. Et por can que mata al lobo, treinta sueldos et el otro tres sueldos. Galgo campanero, que por si lo matare, cinco sueldos; podenco, perdiguero o codorniego, sesenta sueldos.

Fuero Viejo de Castilla. Ed. Ibarra. Madrid 1771.

Se llamaba carauo (Cárabo) a una de las pequeñas aves de cetrería y también a un perro de poca talla para la caza de alimañas. Codorniego era el can especializado en llevar las codornices a las redes.

Evolución humano canina. 

Los perros constituyen en la caza un ingrediente fundamental, básico e imprescindible. Casi todas las técnicas de caza de la venatoria encuentran en ellos, juntamente con las armas, su principal agente, después del hombre. La base de la caza esta, pues, formada por una trilogía inseparable, hombre, perro, armas, si faltase o fallase cualquiera de las dos últimas, la cacería ya no sería posible o se realizaría en forma imperfecta y muy deficiente.

Dijo Cuvier que la domesticación del perro constituye una de las grandes conquistas del hombre. El perro es el único animal verdaderamente doméstico y el más íntimamente ligado al humano. Ni gato, ni caballo, ni vacas o gallinas y demás brutos que tanto servicio han prestado a la humanidad se pueden igualar al fiel can que nos sigue a todas partes, se tumba a nuestro lado y es tan colaborador en tantas faenas útiles de la vida, entre ellas la caza.

Ya están aquí jadeantes, mirándonos con sus ojos expresivos y sonriéndonos con sus colas amables, no sé muy bien quien lo dijo, pero dijo una gran verdad, que el meneo del rabo es la sonrisa halagadora de los perros

Hasta llegar a nuestros perros de caza modernos, la historia del perro se pierde en la nebulosa de los tiempos, se ignora a ciencia cierta cuando comenzó esta colaboración humano-canina, pero debió ser después del periodo Paleolítico Medio 40.000 a 30.000 años (a.C). Puede decirse que la historia del perro es la misma que la de la humanidad, porque el perro ha seguido al hombre en todas sus conquistas, de tal forma, que resultaría muy difícil afirmar si el hombre adopto primero al perro o fue este el que adopto al hombre.

Parece ser que la morada original del perro fue Asia; en Asia, Babilonia, hay en el tercer milenio antes de Jesucristo detalles caninos del tipo del mastín tallados en piedra.

Bajo la dinastía d los Faraones el perro llego a alcanzar gran desarrollo, y existían ya perros cazadores completamente opuestos al tipo del lebrel, que era muy apreciado, de largas y delgadas patas, orejas dobladas y rabos como “espadas”, originarios posiblemente, del saluki. Los egipcios habían domesticado al perro 10.000 años antes de Jesucristo, y uno de sus dioses, Amebi, solía representarse con forma que recordaba al can.

En las Sagradas Escrituras, cuando habla Abel, se refiere mucho al perro pastor.

Los persas también tenían gran adoración por el perro, despreciando a los canes comunes y elogiaban al can deportivo. Los veloces perros de los persas eran los antepasados de los vellos afga-houn. Aristóteles, en el siglo IV antes de Jesucristo, decía: “los perros sufren de rabia, que les pone en estado de furor, y todos los animales que entonces muerden, rabian”.

Para el Zend-Avesta, “escrito por los sacerdotes de los antiguos pueblos iranios”, el perro es uno de los tres animales que hay obligación de alimentar. Los hebreos lo odiaban y un israelita no podía ni tocarlo. El emperador Chow-Hsin asigno a los perros de raza real un lugar en el protocolo de la corte.

  Árbol origen del perro en la prehistoria.

Los griegos no tuvieron lebreles hasta después de la invasión de los celtas, 273 años antes de Jesucristo, tenían perros guardianes, de caza y de lujo o favoritos. Ya relata Jenofonte que el verdadero cazador griego no sacaba a sus perros para “destrozar” liebres, sino para el placer de verlos correr tras ellas. Querían que la liebre tuviera bastante campo por delante, y ya soltaban a los galgos por parejas, despreciaban la caza sin perros. Jenofonte en sus relatos, habla mucho de la caza y en particular del galgo.

Los romanos ponían el perro al lado de los grandes dioses (Mitra) y lo consideraban el mejor auxiliar de las legiones. Eran muy empleados en las luchas en la arena, entre sí, o con otros animales. Columela alaba al pastor, y era muy típico en Roma el letrero “Cave Canem” (Cuidado con el perro). Popea poseía un Maltés, de lo que se deduce que la mujer siempre ha tenido predilección por el perro elipométrico, mucho antes de la época del Renacimiento. Petronio describe luchas entre canes. En la antigüedad y en la Edad Media, era un auxiliar de los mendigos, y en Roma se usaba mucho en trabajos y “monerías” circenses.

Cuando Julio Cesar desembarcó en Bretaña, encontró que en ella existían los mastines, sin duda traídos por los fenicios. Quedaron los expedicionarios tan impresionados por la aptitud de estos perros para la lucha, que los llevaron a Roma para pelear en la arena. Con el mismo fin parece que importaron perros loberos de Irlanda, los antepasados de los Irih Woof-Hound.

Bernard (1954) nos relata la historia del perro de guerra, del que Ciro II caudillo de los Persas reunió gran número de dogos; de estos, en el Museo de Nápoles los hay en bronce con coraza de lucha.

Tras abatir la pieza el montero entrega su premio a los perros.

Estrabón, (geógrafo e historiador griego del siglo I a.C)  pondera el valor y fidelidad de los perros de los galos, que jamás se separaban de sus dueños. Los celtas tenían también regimientos de perros, armados con collares de púas y recubiertos con coraza, que saltaban al cuello y a la cara de los caballos enemigos. Aun en tiempos de Enrique VIII de Inglaterra, éste puso a disposición de Carlos V una unidad de cuatrocientos perros de combate.

Marco Polo, en sus viajes durante el siglo XIII, nos relata que los tártaros poseían más de cinco mil perros de raza, con los que perseguían osos, ciervos y otros animales de cacería.

Para algunos lugareños el perro era la encarnación de Satanás, frente al criterio de la Iglesia, que lo consideraba compañero ideal. San Roque, atacado de la peste, solo tuvo la compañía de su perro “Reste” que le lamia las llagas; San Bernardo, San Basilio y Santo Domingo fueron muy amigos del can; como San Huberto, el patrón de los cazadores, que es clásico representarlo con su ciervo y su perro. Alanos, Dogos y mastines eran perros de los ejércitos, y eran muy usados en la Edad Media, protegidos con corazas y collares de finas púas; se colocaban en retaguardia con materias incendiarias y pasaban perfectamente entre las extremidades de un caballo.

Carlos III Cazador

Los germanos eran cazadores natos, sobre todo con Alanos. A través de la Edad Media, en Inglaterra existieron grandes discrepancias entre los campesinos y los hacendados, que no les permitían poseer el suficiente número de perros, por lo que los conejos azotaban las cosechas. Hay relatos de numerosos castigos por cazar en vedados (pena de seis chelines y ocho peniques). Según el profesor G. M. Trevelyan, en su libro “Historia Social Inglesa”, en 1389 los comunes se quejaban en el parlamento de que los artesanos y trabajadores, sirvientas y lacayos tuviesen perro. En la Edad Media gustaban mucho en Inglaterra las luchas entre perros, o de perros con toros (bulldog) o con osos; estos espectáculos comenzaron en 1209 y se celebraron por última vez en 1835, en que fueron prohibidos.

En Francia la caza, el llamado “arte venatorio” tenía gran importancia. Carlos IX le dio gran impulso y en toda época fueros ruidosas las monterías galas, con perros de Normandía. La mayoría de galgos que usaban eran de España.

A mediados del siglo XIV, en Inglaterra escribe Guillermo Twici el “Arte de la Cacería” que consta de varias páginas dedicadas a elogiar la cuerna y pregón del perro.

Enrique duque de York, nieto de Eduardo III, escribe “El dominio de la caza”, en gran parte traducción del francés del conde Gastón de Foix.

El Alto Renacimiento italiano pone de moda los pequeños perros, para damas refinadas.

Cazadores y perros cazando. Siglo XVIII

En las cortes francesas e inglesa se produce el exacerbamiento del perro juguete o “faldero”.

Durante el reinado de Enrique VIII de Inglaterra, había tal cantidad de perros en la corte, que tuvieron que ser prohibidos por el Rey.

El Doctor Cains, en 1570, escribió extensamente sobre las razas caninas del país. Enrique III prohibió el paseo de perros por la calle, sobre todo de los sin raza, y Enrique VIII fue el que más importó “spaniels” de caza.

En Francia, el Conde Foix había escrito “La caza de los animales salvajes y los pájaros de presa”, en el siglo XIV. En el siglo XVIII alcanzan el máximo apogeo los “spaniels” importados de España.

En España siempre existió gran afición a las carreras de galgos. Carlos V poseía pasión por las monterías de jabalíes, y Felipe II importo bulldog a causa de haber visto las luchas de perros contra toros en Inglaterra. Felipe IV fue también gran aficionado a los canes.

Perros en Traílla

Cuando Colón con las naves españolas arribara a costas americanas, observó el culto de los nativos al perro y la presencia de perros sin pelo, los que pronto se unieron a los mastines españoles.

Seria largo de hacer la historia contemporánea del perro. En el siglo XX se publican periódicos y numerosas revistas caninas. Se crean diversísimos Kennel Klub, y las publicaciones y obras abarcan todos los campos, desde los libros sobre razas, hasta los dedicados a la alimentación, obras de carácter general, específicas de una subespecie o de aptitudes caninas.

A lo largo de los tiempos, la utilidad del perro se podría enumerar en múltiples servicios a la humanidad, siendo la afectiva, una  de las más importantes.

“Un perro es amigo y compañero, el más fiel, siempre dispuesto a servir y halagar a su amo”

Saludos y que viva la caza compañer@s.