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sábado, 21 de noviembre de 2020

INSTINTO CAZADOR

Si no fuera porque en mis más profundos instintos subyace un arraigo tremendamente cazador ¡creo que dejaría la caza!!!!!  Pero es por esa determinada razón en concreto, por la que continuo con la misma ilusión que cuando empecé con 16 años, de esto hace ya 46  ¡casi nada!!!!!!!!!!

Hoy le comentaba a mi sobrino Luis, que cuando yo empecé a cazar en este puesto ¡en 1977!!!!! Las palomas me comían, daba igual si disparabas veinte veces, ellas seguían pasando una bandada detrás de otra ¡a miles!!!! Entonces yo tiraba con una escopeta de mi padre calibre 16 de un caño y cuando llovía, que en aquellos años era muy a menudo, lo cartuchos se hinchaban ya que eran de vaina de cartón ¡en cada disparo!!! tenía que sacar el cartucho con unos alicates que me llevaba en el bolsillo, ya que cuando cargaba y cerraba la escopeta el cartucho se adhería de tal manera a la recamara con la humedad que no podía sacarle con la mano, incluso en más de una ocasión tiraba tan fuerte del culatin que se arrancaba, quedándose la vaina pegada a la recamara y me tenia que marchar a casa, todo esto, con las palomas pasando a miles sobre mi cabeza ¡que rabia!!!! Aun lo recuerdo como si fuera ayer.

Y hoy, una torcaz, la verdad es que podíamos haber matado un par de ellas más, pero la paloma requiere una concentración absoluta por parte del cazador en el puesto, en cuando te despistas un poco, te pasan y los tiros de sorpresa son siempre para herrar.

Indudablemente, esto no es lo que era en aquellos años, la migración de las torcaces ha cambiado ostensiblemente y ya no utilizan los pasos tradicionales como antes, a pesar de que siguen bajando del centro y norte de Europa más de dos millones de palomas, el cambio climático que ha incidido notablemente para mejor en cuanto a escasez de borrascas y temporal adverso, las ha  beneficiado en sus desplazamientos, tanto para volar a mucha más altura, como para utilizar otras rutas.

Tendremos que seguir esperando para ver que nos depara el futuro, pero me da que no es nada bueno para los cazadores.

Saludos y buena caza.  

 











 

domingo, 15 de noviembre de 2020

DECIMOSESTO DIA DE CAZA

La mañana no era de esas de buen augurio, la niebla y el agua arreciaban al ponerme en pie esta mañana sobre las 6:30, pero a mí no me arruina un día de caza ni todas las adversidades juntas puestas de acuerdo para fastidiarme.

Al llegar al campo el agua parece que amaina y aunque la niebla persiste ¡Yo también!!! Ya esperare mi momento. Dos perros me acompañan hoy, Atena perdiguera de burgos y una cachorra podenca de seis meses, me encamino al puesto de las palomas en lo más alto de la cuerda del monte, aquí esperare hasta que aclare, ¡si es que aclara!!! Las palomas no pasan y mis perros y yo aguantamos en la postura el tirón del tiempo entre lloviznas intermitentes y bancos de niebla.

Sobre las diez de la mañana la niebla parece levantar y la lluvia se ha convertido en un mea-mea suave que me anima a empezar la caza con los perros ¡Así lo hago! Bajo del monte y empiezo con una mano en las partes más bajas, pero con poco acierto,  insisto hasta  el mediodía, pero que va ¡Hoy no parece haber suerte!!!!

Suena el teléfono, es mi sobrino, han visto mi coche y me están esperando, mi hermano pequeño y mi sobrino han matado un conejete ¡Han tenido más suerte que yo!!! Dejo mi escopeta del 16 a mi sobrino y damos una mano juntos, al momento la pointer de mi hermano queda petrificada en un acebuche, sale el conejo y mi sobrino lo hace una pelota, ya lleva dos, el otro lo ha matado con la repetidora de su padre.

Hemos notado que los perros se tocaban de otro par de ellos, pero se les escurren entre la maleza y al final nada, el tiempo se nos echa encima y sobre la una dejamos de cazar, como siempre queda la reflexión del día:

“Es importante que los perros muerdan caza, hace años se cazaba casi a diario, con lo cual, no sufrían de tantos problemas psicológicos por confinamiento, ahora los perros cazadores suelen sufrir de ansiedad con tanta perrera y cuando salen están deseando desahogarse ¡como nosotros!!! Esta es una de las razones por las que yo también salgo a cazar siempre que puedo ¡Por el desahogo que me produce el campo!!! La naturaleza es la única que me libera del estrés y me resetea para una nueva semana de trabajo en la gran ciudad.

Saludos para todos y buena caza.








  

domingo, 8 de noviembre de 2020

CONEJOS Y PERDIGUERO

Otro domingo más y el cupo de dos conejos conseguido, lo mejor, el trabajo que ha realizado la perra durante toda la mañana localizando y latiendo la huida de los conejos agazapados sin encame, cómo les gusta jugar con los perros, agachan las orejas y se escurren como culebras entre los tomillos dejando al perro fuera de juego. Aquí el cazador ha de ser hábil y estar bien situado para poder abatirlo, porque cuando parece que la huida  va cuesta abajo y el perro lo persigue, cambia de pronto y corre hacia arriba en la ladera, dejando al perro despistado con el rastro caliente en lo que él se escabulle sigiloso, son unos estrategas excepcionales.









domingo, 1 de noviembre de 2020

FIN DE SEMANA CON ATENEA Y JULY

De nuevo el pasado sábado subimos Atenea y yo a lo más alto del monte para comprobar si las torcaces habían iniciado ya su tradicional paso por los puestos de costumbre, no tenía ninguna referencia desde el fin de semana anterior en el que no vimos ni una.

La mañana era despejada y desde primera hora las palomas empezaron a pasar de manera intermitente en pequeños bandos, no pude realizar muchos disparos pues iban como solemos decir por aquí, hablando con San Pedro, por fin me entra una pareja de ellas a tiro y descuelgo una de un buen disparo con la paralela del 16, algo más tarde me entra otra sola a huevo, pero la fallo estrepitosamente, y es que a esas que te entran que parece que vienen muertas antes de tirarlas, son precisamente las que se fallan por exceso de confianza.

Espero en este mes de Noviembre poder acudir a la cita con ellas los fines de semana, pues el paso se suele reducir considerablemente a medida que avanza el otoño.





Hoy de nuevo con July a los conejos de los llanos, teníamos un cupo de dos y a las 11:30 ya lo habíamos conseguido. La perra prosigue con su aprendizaje, aunque aún le queda, por otro lado es normal, es su segunda temporada y necesita experiencia de caza, pero todo llegara, lo principal es que tiene mucha voluntad para cazar, posee buenos vientos y cobra todo lo que se le mata.

Esta declaración de intenciones, habrá que irla puliendo poco a poco, lo que sí es notorio en ella, es su sensibilidad para parar, al más mínimo indicio de emanaciones se bloquea, esta mañana ha topado con el sitio donde han dormido las perdices esta noche pasada y claro ha hecho una muestra a las plumas y los excrementos de ellas algo brutal, casi me da un infarto, se ha quedado petrificada, un perro con experiencia, esto lo hubiera sobreseído sin darle mucha importancia, aunque pudiera haber hecho una muestra breve, pero ella, se ha quedado hipnotizada casi un minuto.

Los conejos también los detecta con bastante facilidad, a pesar de la cobertura vegetal alta y espesa que dificulta bastante esa labor, la perra los pone bien, sobre todo porque los conejos encamados en los pasto muy espesos y altos se suelen quedar inmóviles aunque el perro les pase cerca y al no moverse no airean su olor, siendo esta una gran dificultad para la localización del perro.  

La experiencia es la madre de la ciencia, sin la primera, la segunda no se puede completar con el éxito requerido.

Bueno compañeros, hasta el próximo fin de semana, saludos para todos.