Buscar este blog

martes, 23 de enero de 2024

RABONES FRENTE AL ALCAZAR

Estupendo día a los conejos el de este martes, ya nos parecían lejanas las perdices del pasado domingo y hoy atendiendo la cortes invitación de un buen amigo nos hemos desplazado a Toledo para emprender una nueva cacería tras los rabones.

La finca extraordinaria, cuyas laderas van a morir casi a la misma orilla del rio Tajo, haciendo frontera este entre ambas laderas, en la margen izquierda la de la finca y en la de la derecha la capital, te puedes parar a mirar según vas cazando y recrearte en la vista majestuosa del alcázar o la catedral, toda una gozada.  

Escasamente tres horas cazando, en las que hemos podido apreciar  gran cantidad de conejos, algunos ya medianos, siendo casi todos machos los adultos abatidos, bonitos levantes entre esparteras y chaparras que han colmado de satisfacción el trabajo de los perros, se aprecia en la finca gran densidad de muestras, lo que quiere decir que el próximo año también será bueno pues madre a quedado suficiente para la cría.

Tras esta fugaz y breve escapada, ya empezamos a planear la siguiente este próximo fin de semana pues ya está muy cerca el final de esta temporada y hay que aprovechar al máximo los pocos días que nos quedan.

Un par de fotos para el recuerdo y a casa. Saludos y suerte en vuestros días de caza.




PERDICES EN LA NIEVE

El pasado domingo volvimos de nuevo tras las perdices, esta vez con la dificultad añadida de una buena nevada, la verdad es que a pesar del intenso frio a primeras horas de la mañana -2º, cuando se levantó el sol, empezó hacer calor y sobre el medio día ya nos sobraba ropa, la nieve congelada se hizo omnipresente durante toda la jornada haciéndonos redoblar esfuerzos, tanto a nosotros como a los perros, que nunca se encontraron cómodos en la búsqueda sobre un duro terreno en el que las perdices se sentían muy seguras hasta el último momento amagadas entre las chaparras copadas de nieve. 

Atenea sensacional y segura en sus muestras, como de costumbre y Lisa que ya sigue los rastros calientes, se acelera al descubrir la más mínima emanación, hoy a encontrado una perdiz de ala que había herido otro compañero demostrando una finura de nariz excelente, una lástima que se acabe la temporada cuando la cachorra le está tomando la medida a la caza, habrá que esperar pacientemente hasta el próximo otoño para verla cuajarse como dios manda.

Disfrutar de unos buenos lances con los perros tras las perdices, es una de las cosas más bonitas de la caza, pero no la única, la reunión temprana antes de salir al monte, el taco, o la comida con los compañeros, también son importantes, casi más que la propia caza.

Otro día más, buena caza compañeros.