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martes, 7 de julio de 2026

GOLPE DE CALOR

Las altas temperatura, como en todos los medios naturales, se van desarrollando en su avance poco a poco según las estaciones. Ninguna de ellas provoca cambios bruscos de temperatura en su transición de una a otra, sino más bien, un cambio progresivo y comedido según vamos avanzando en su desarrollo, lo que a los propietarios de perros nos interesa apreciar, es como la naturaleza va cambiando de manera progresiva y sin dilaciones, transformando los campos de nuestro país, de un vergel rebosante de vida en primavera, a un secarral inaguantable en época estival, un descuido en las prácticas de prevención puede ocasionarnos un serio disgusto, especialmente relevante en cuanto a nuestro perro se refiere.

Si salimos al campo con nuestro perro en esta época, no podemos ignorar que los perros carecen de glándulas sudoríparas con las que refrigerar su cuerpo, su forma de regular la temperatura corporal es el jadeo y aunque también eliminan sudor a través de las almohadillas de los pies, este proceso es muy lento. Un aumento de temperatura corporal considerable puede provocar un golpe de calor con consecuencias devastadoras para nuestro amigo. Los primeros síntomas que podremos apreciar previos a un golpe de calor en nuestro perro serán, aceleración del ritmo cardiaco, jadeos con presencia de muchas babas y respiración rápida y nerviosa, principalmente.

Teniendo en cuenta que la temperatura media corporal en un perro esta entre 38 y 39ºC, el golpe de calor se puede producir cuando alcance 42ºC o más. A partir de ese momento se produce una disminución de azúcar y sales en su cuerpo que le producirán, falta de equilibrio, debilidad muscular y temblores y según en qué casos también vómitos y diarreas. Las mucosas pueden adquirir un color azulado debido a la falta de oxígeno en sangre,  puede incluso llegar a perder la conciencia, sufrir daños como hemorragia, insuficiencia renal, daño cerebral y muerte.

Si en alguna ocasión nos encontramos en esta situación, lo más inmediato que debemos hacer es intentar que descienda su temperatura corporal mojándolo continuamente con agua, poco a poco, bien con la mano o con un trapo o toalla iremos mojando cabeza, cuello y tronco, hasta conseguir que la temperatura baje y reanimarlo. Ojo, no arroparlo con una toalla mojada ni bañarlo, precipitarse metiéndolo en el agua de un lago cercano originaria un cambio brusco de la temperatura corporal que podría resultar fatal, por el contrario intentaremos que vaya bebiendo algo de agua fresca, pero sin abusar, hasta que estabilice su nivel de hidratación. Una exploración veterinaria se hará imprescindible una vez recuperado, por si se hubiera producido alguna afectación orgánica.

Seguir las siguientes pautas, puede ayudarnos a tomar conciencia para prevenir un golpe de calor:

Evita dejar el coche expuesto directamente al sol con el perro dentro.

No dejes el perro dentro del coche con los cristales cerrados, de hecho, ni siquiera con el cristal de las ventanas algo bajado se puede considerar un espacio fiable, ya que el interior del vehículo se puede convertir en un horno.

Huye de las horas de mayor calor si sales al campo a dar un paseo con tu perro, frecuenta las sombras e hidrátale con frecuencia.

Si le entusiasma correr, procura regular las carreras y controla periódicamente su grado de esfuerzo, refréscalo a cada momento y si le ves muy fatigado engánchalo a la traílla.

Yo suelo salir con mis perros al campo en esta época, sobre las seis de la mañana ya estoy en danza con ellos y sobre las ocho ya suelo estar de vuelta en casa, indudablemente el agua es la mejor compañera en esta estación, con lo cual, si no puedo visitar algún acuífero donde puedan beber, pozo, manantial, rio o lago, lo mejor es una botella de dos litros en la mochila.

Os dejo unas cuantas fotos y algún video de mis salidas matinales.

Saludos y buena caza compañer@s.