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lunes, 9 de marzo de 2026

CANICULTURA. Capitulo III

BASES FENOTIPICAS FUNDAMENTALES

Como complemento al capítulo II, en el que ya estudiamos con anterioridad las diferentes particularidades de la “Etnología General”, continuaremos en esta ocasión profundizando en los estudios de Canicultura a través de las “Bases Fenotípicas Fundamentales”, conocimiento imprescindible para el criador de perros.

Ser criador de perros, no es una decisión que se deba tomar a la ligera y sin fundamento, es una gran responsabilidad para la que hay que poseer una mínima preparación. Debemos ser conscientes de que ostentaremos el manejo y selección de nuevas vidas que abrirán los ojos a este mundo y que ya que intervenimos en ello, debemos tratar de conseguirlo con la mayor eficiencia y responsabilidad posibles. Criar perros como método de producción para aumentar los números de una cuenta corriente, algo que hoy se practica mucho, está al alcance de cualquiera, por el contrario, crear una perrera que identifique una mejora en las características raciales de una determinada especie, con calidad y categoría, será un arduo trabajo solo reservado a criadores muy cualificados, de los que ya quedan muy pocos.

El criador responsable persigue como finalidad la mejora de una raza, argumenta su trabajo en el aspecto científico, histórico o cultural, además del morfo-funcional, y nunca en lo económico o productivo.

Las diferentes razas de perros han sido hechas por el hombre y deben estudiarse perfectamente pues la variación en la especie canina es enorme. Settgast define el concepto de raza como, ”Un grupo de animales de la misma especie, que presenta parecidas características morfológicas, biométricas y funcionales, diferenciándose claramente de otro grupo de la especie, y que además, presentan invariables estos caracteres en todos los medios ecológicos, transmitiendo a su descendencia las características que ella heredo”. Sarazá en 1963 se refiere a la raza como, “Un conjunto de individuos de la misma especie que son parecidos en su plástica, faneróptica, energética y funcionalidad, y que son capaces de transmitir por herencia los caracteres que presentan”.

Indudablemente, es cuestión fundamental saber elegir la raza más adecuada para la aptitud que deseamos obtener, dentro de esta se ha de escoger el individuo más adecuado para formar una estirpe bella y productiva, Raza = Estirpe = Individuo son, fueron y serán tres pilares del adelanto canino.


En el estudio de las diferentes razas, las bases fenotípicas fundamentales son tres:

         a)  Perfil o silueta corporal.

         b)  Peso, corpulencia o tamaño.

         c)  Proporciones o anamorfosis.

Estas bases constituyen a la vez la primera base del trígono signaléptico conocido como (Plástica).

El perfil de la dirección que sigue el frontal y la sutura fronto-nasal pueden ser: recto o plano (Ortoide), cóncavo o hundido (Celoide) y convexo o saliente (Cirtoide).

El peso o corpulencia no necesita definición clasificándose en:

a)    Ultralipométricos………..0,5  a   4 kg

b)    Elipométricos…………....10  a  14 “

c)     Eumétricos……………....15  a  30 “

d)    Subhipermétricos………..31  a  40 “

e)    Hipermétricos…………....41  a  60 “

f)      Ultrahipermétricos……....61  a 100 “

Las proporciones o anamorfosis, son la relación que existe entre los diámetros de longitud y anchura espesor. Un animal largo se denomina longilíneo (+); el normal, ni largo ni corto, mediolíneo (o) y el recogido, ancho, potente y corto, brevilíneo (-).

Esta clasificación aunque a primera vista parezca puramente morfológica, presenta correlaciones de tipo. Los perros de caza suelen ser rectilíneos en su perfil, de proporciones y peso medio; los canes de carrera, convexos alargados y altos de extremidades; los animales de lujo elipométricos; y los perros de guardería y defensa hipermétricos, con grandes masas musculares.

La segunda base de calificación es la (Faneróptica), que comprende el estudio del color o capa fundamental, conformación de la piel, distribución del pelo, estructura del mismo, pulpejos y uñas. Fácilmente se puede ver la importancia de la faneróptica cuando una gran mayoría de razas caninas se diagnostican étnicamente por su capa.

La tercera base, es la energética, cuyo estudio tiene notable interés en los perros de trabajo, en el galgo, solo nos interesa su facilidad para la carrera, en el coto o en canódromo, y poco importa si su color es atigrado, braquillo o negro. La principal cualidad que se busca en un perro de trabajo es “La Casta” que es lo que más se registra en un examen de búsqueda de caza.

Los factores energéticos, sirven para elegir por ellos, solamente a una agrupación de animales de una raza determinada en la que interviene el carácter en la búsqueda, eso que con anterioridad ya denominamos como “Casta”, y que ya definimos como línea de ascendencia o descendencia de cualquier familia, esto es algo que ya está referido en el capítulo II, pero que dada la conexión que se establece en este nuevo capítulo, me he tomado la deferencia de recordar.

La casta de un ejemplar, se evidencia con el afán de búsqueda que hace el perro con todos sus sentidos puestos en el ejercicio de la caza.

Es la nobleza de su sangre caracterizada por el comportamiento durante el trabajo, y que se materializa con fiereza en el combate constante de la persecución.

La casta da fuerza al perro, le provoca una agresividad ofensiva que emplea buscando, pero también es molesta y difícil de controlar por el cazador que debe templar este impulso y que, a la vez, requiere de un buen manejo en la cría para poderla moldear y perpetuar.  

En el perro, el encaste se puede analizar estudiando la línea de sangre y las capacidades funcionales de los antecesores, que se evidencian en el Pedigree a través de sus resultados en los exámenes de campo.

Perpetuarla será un arduo trabajo para el criador, que combinando los datos de los antecesores y los conocimientos en Canicultura apropiados, tal vez le sea posible llevar a buen término el trabajo que se ha encomendado.

Los criadores de perros son los ganaderos que más se han ocupado de estudiar, hacer y propagar los Estándares de sus razas y como el prototipo racial en Canicultura es tan decisivo,  ha venido a corroborar la atención de todos y cada uno de los cazadores y criadores.

Con este formato y desde tiempos irrecordables, hemos llegado a nuestros días, donde todos entendemos de perros, pero muy pocos de Canicultura, con el significado detrimento que ello conlleva, donde en los concursos exterioristas, la valía de un ejemplar, solo se determinan por la vista.

Los cuatro pilares fundamentales del adelanto canino son: Plástica, Faneróptica, Energética y Genética. Las tres primeros ya han sido referidos en este capítulo, pero el último y tal vez el más importante para el criador, “La Genetica”, requiere sin duda un estudio aparte, lo suficientemente amplio y profundo para poder identificar sus particularidades con suficiencia informativa, algo a lo que dedicaremos exclusivamente el próximo capítulo.

Saludos para todos y buena caza.