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domingo, 27 de enero de 2019

DON PELAYO DE LA BIESCA

Don Pelayo de La Biesca, Setter Ingles de ocho meses, solo había salido al coto un par de veces a últimos del pasado verano, lo lleve a tan temprana edad con la intención de comprobar su instinto natural sobre la caza, a sus escasos cinco meses, demostró una gran pasión a través de su incesante búsqueda, tal fue mi satisfacción que he procurado no llevarlo a cazar hasta finales de esta temporada, reservando para él estos últimos días de caza.

Hoy en su primer día de caza, he preferido que lo haga solo, para fomentar su concentración y evitar distracciones y competencias con otros perros, volviéndome a ratificar los mismos valores que apunto en su día, una gran pasión por la caza como principal virtud. Ha seguido los rastros calientes de los conejos y los peones de las perdices con verdadero entusiasmo, corriendo tras ellas cuando se levantaban relativamente cerca de él, lástima que estén ya guardadas para el próximo año y no se puedan tirar, porque habremos visto una veintena de ellas hoy, varias a tiro.

En cuanto a los conejos, que era lo que podíamos cazar, de los ocho o nueve vistos, solo he podido disparar a cuatro, dos de ellos abatidos a vista del perro y posteriormente cobrados con participación voluntaria de él.

Conclusión, cachorro de buen carácter, obediente y con mucha pasión, sin miedo a las detonaciones, posesivo y distante en el cobro con cierta inseguridad portando y soltando la caza. Como de costumbre, habrá que pulir defectos una vez comprobadas las aptitudes naturales heredadas. Este trabajo se hace indispensable en los meses de descanso de los perros cazadores.

Según un dicho francés, a un perro le hace falta “UN AÑO POR CADA PATA Y OTRO PARA LA CABEZA” para que pueda ser completa su educación y dar el máximo rendimiento en la caza.

Saludos para todos.




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